SANTO CRISTO DE LA LUZ
Juan Picardo - Siglo XVI
El Santo Cristo de la Luz es una imagen tallada en madera de nogal policromada por el escultor Juan Picardo, concebida originalmente para coronar uno de los retablos del desaparecido Convento de San Ildefonso. En este lugar recibió culto por parte de la cofradía de la Vera Cruz de San Ildefonso.
Tras la desamortización en época de la afrancesada, la imagen fue trasladada a la Iglesia Parroquial de la Santísima Trinidad, donde permaneció hasta finales de la década de 2010. Posteriormente, fue ubicada en la Colegiata de Santa María la Mayor, donde se encuentra actualmente.
Su vinculación con la Semana Santa de Toro comienza en el Martes Santo de 1958, participando en el tradicional Miserere. Desde allí fue trasladado a la parroquia de San Julián de los Caballeros, desfilando el Viernes Santo con la Cofradía de Jesús y Ánimas de la Campanilla. Al año siguiente, participó en el Vía Crucis Procesional del Miércoles Santo, finalizando su recorrido en el Convento de Santa Clara. Entre 1958 y 1961 procesionó en la madrugada del Viernes Santo.
En la década de 1980, volvió a procesionar con esta misma cofradía, incorporándosele dos imágenes de bastidor que conformaban un conjunto representando el Calvario.
Actualmente, el Santo Cristo de la Luz es la imagen titular de la Asociación Parroquial de las Siete Palabras, que le rinde culto y lo hace desfilar cada Sábado de Pasión en plano inclinado.


SAN FRANCISCO DE ASÍS
Se trata de una talla de bastidor de carácter barroco, realizada en la primera mitad del siglo XVIII. Aunque no se conocen datos exactos sobre su procedencia, posiblemente fue una imagen procesional perteneciente a alguno de los conventos franciscanos de la ciudad.
Presenta una talla fina y delicada, con rasgos característicos del taller de Antonio Tomé, como sus ojos almendrados, los rizos del cabello en forma de bucles y la característica barba bífida. Su mirada serena, la boca entreabierta y las manos estigmatizadas acentúan el carácter místico de la representación.
La imagen conserva una delicada policromía, con carnaciones a pulimento y veladuras en tonos blancos, rosados, ocres y marrones, posiblemente relacionadas con la familia Juan Hidalgo, vinculada a los Tomé.
Vestida desde sus orígenes con telas, conserva actualmente la túnica y la cogulla, además de la cruz que porta en la mano siniestra y el característico cordón franciscano con sus tres nudos.
Se desconoce la fecha exacta de su llegada a la Virgen del Canto, aunque ya aparece mencionada en 1951 en el libro Historia de la Virgen del Canto y su Cofradía, de Ruiz del Árbol. Fue redescubierta posteriormente, en vísperas de la exposición de los 50 años de la Coronación, por Francisco Javier San Juan.
La Asocación Parroquial rinde culto desde el año 2024. Ese mismo año la talla estuvo expuesta en el dia de su festividad en la Colegiata de Santa María La Mayor a los pies del Santo Cristo de la Luz. En el 2025, junto con la adoración de una reliquia del santo franciscano, se celebró una serie de actos en torno a su figura y este pasado octubre se celebró la procesión de la talla por las calles de la ciudad despues de mucho tiempo y se celebró misa en el Real Convento de Santa Clara en homenaje a las hermanas clarisas y al 800º aniversario del tránsito de San Francisco de Asís.









